Análisis del bono usamericano para inversión

Se trata de aproximarse, entender un poco más en qué momento histórico estamos viviendo, el porqué de las fuerzas que nos mueven como individuos y como sociedades.

Para no desviarnos, aquí planteamos una reflexión un tanto alocada pero posible sobre nuestro dinero, con la idea de tomar acciones que nos permitan hackear a nuestro favor el inexpugnable mundo financiero.

El hilo argumental es el siguiente:

  1. Actualmente estamos desde el año 73 en un llamado “sistema monetario fiduciario”, que sucedió al sistema monetario de patrón-oro (1944-1973).
  2. En el patrón-oro de Bretton-Woods, se estableció que 1 oz valía 35USD, pero ojo, conviene aclarar, el dinero era el oro (1 Oz.), los 35 USD no eran el “precio” de la onza, el precio de 1 Oz es 1 Oz, los 35 USD definen el valor del dólar respecto a esa onza de oro. La unidad de cuenta era el oro, no el dólar.
  3. En la medida que EEUU –y el mundo- necesitaba muchos más dólares que sus reservas en oro terminó la convertibilidad y el precio del oro se disparó. Digamos que había el mismo oro, pero muchos más dólares.
  4. En nuestro sistema monetario fiduciario, el dinero en sí es la deuda (pública y privada) en forma de títulos, digámosle bonos. Estos bonos son los activos, los dólares, euros, yenes, etc. son pasivos.
  5. El papel-moneda (fiat) es un pasivo del Banco Central, no es el dinero en sí.
  6. De la misma forma que el oro era el dinero, el “standard” o el “patrón” o “la unidad de cuenta”, en el sistema fiat es el bono soberano de un país (deuda pública) el “activo madre” del sistema monetario, el dinero duro es la garantía de que el gobierno pagará. En el “patrón-deuda” el bono es el dinero (un ente incluso material, de papel o digital, con características propias de vencimiento e interés), pero donde el valor nominal no es su “precio”, sino la definición del valor del papel moneda en que será pagado (tal como los 35 USD de la Onza Troy, que no reflejaban el precio de la Onza, que es 1 Onza, sino el valor del dólar). Esto es que si la deuda improductiva aumenta con más deuda y creación de dinero nuevo habrá inflación del “activo madre”, del bono, aunque lleve a intereses negativos y no tenga ni pies ni cabeza.
  7. Por decir el bono usamericano a 10 años seguirá siendo dinero duro, y costará cada vez más dólares porque él contiene el derecho de cobro al gobierno norteamericano, a la vez que se necesitan cada vez más dólares que son el compromiso de pago cada vez menos valioso de su banco central.

Creemos que, aunque sea un disparate económico, el T-bill o T-note así como los otros títulos de deuda pública de la UE seguirán nominalmente aumentando su precio en sus respectivas monedas. Si, como parece, están crujiendo los cimientos mismos del sistema monetario del capitalismo contemporáneo, podemos ver una inflación galopante del “activo madre” sobre el que se ha levantado el sistema, nada menos que la fe en que el banco central pagará sus deudas.

Tal cual le sucedió al oro tras el fin del patrón-oro en los 70’:

La rentabilidad del bono alemán a 30 años en series históricas ha venido cayendo hasta rentabilidades negativas, es decir como la relación es inversa significa que su precio nominal ha ido aumentando hasta el punto de que los inversionistas este último año prefieren comprar un bund aunque paga interés negativo, es decir aunque «pierdan» dinero, antes que retener esos euros líquidos.

Conclusión:

Creemos que vale la pena comprar exposición al bono estadounidense ya que pensamos que su valor nominal va a subir o lo que es lo mismo, que su rentabilidad va a bajar. Si quieres hacer esto y no sabes cómo, escríbenos.

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