La FED llama «Not-QE» al nuevo QE, y esto nos preocupa aún más

Powell habló en uno de sus compromisos públicos hace pocos minutos y soltó varias perlas interesantísimas. Primero reconoció que lo que viene ocurriendo desde hace dos semanas en los mercados primarios del dinero interbancario (los prestamos a un día, o REPO), no tiene que ver con una supuesta demanda inesperada de cash por el pago de impuestos trimestral de las compañías o vencimientos de deuda, sino con condiciones de iliquidez sistémica.

Anunció que lógicamente cuando la demanda de cash supera la oferta, el interés sube, y que esto está dificultando la capacidad del banco central para controlar las tasas a corto plazo. Tanta sería la sed de efectivo por parte de los grandes bancos, a los cuales no les estarían alcanzando sus reservas propias para hacer frente a sus necesidades de pago (pasivo) a corto plazo. En otras palabras, los bancos se estarían quedando sin efectivo.

Muy sutilmente dijo que la hoja del balance del banco central crece con el tiempo en la medida que hace falta poner más dinero en circulación, y que ahora ha llegado el momento de aumentar la hoja de balance, es decir, poner más dinero en circulación, con toda normalidad.

Y se aseguró de decir que este poner en circulación nuevo dinero vía compras de activos, no debe confundirse con…las anteriores compras de activos para poner dinero en circulación! (sic). Sin embargo podemos ver en el gráfico de la FED que aunque no lo llamen así, es el mismo proceso, pero además de manera más acelerada:

En la rueda de prensa posterior enfatizó que «esto no es QE», pero no dijo en qué se diferencia:

 

Aquí tenemos una proyección de JP Morgan y la propia FED de que este «Not-QE» va a requerir de unos 20 billones de dólares, lo cual es brutal y equivalente al primer QE1 lanzado en plena crisis financiera en 2009.

 

 

Concluir simplemente con un par de ideas:

  • la manipulación de la FED y del resto de principales bancos centrales de los tipos de interés reales de mercado, suprimidos artificialmente por emisiones masivas de dinero, lo cual es un perjuicio enorme al ahorro y la capacidad de consumo de las familias.
  • lo abrumador de la voracidad del sistema financiero para tragarse toda esa nueva emisión de dinero (por ejemplo los programas de compras de activos del ECB, las compras de acciones y ETF por parte del BOJ, las inyecciones de la FED en mercado REPO), lo que nos hace imaginar el enorme agujero negro creado por la deuda global que crece fuera de control.
  • lo intimidante de las consecuencias que puedan derivar de una eventual pérdida de control abierta y pública por parte de los bancos centrales para fijar las tasas de interés a corto plazo. Si esto estuviera ocurriendo, y podemos suponer algo de esto en la medida en que la FED está tratando de no llamar QE a algo que de facto es lo mismo (es decir monetización de la deuda), podría suponer una pérdida de confianza total por parte de los inversionistas primero y del público general después en el dinero mismo.

 

 

 

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