Pandemia y criptomonedas, análisis para inversión

Tratamos de analizar el comportamiento de las criptomonedas en el escenario actual de pandemia y crisis financiera en que nos encontramos, para tomar acciones que nos permitan proteger nuestro patrimonio.

Aunque nos encanta su filosofía y la tecnología subyacente, el panorama es completamente incierto respecto a la evolución de su precio y de su uso, no tenemos demasiados antecedentes ni argumentos para posicionarnos fuertemente ni en compra ni en venta, eso por delante.

En los primeros días de pánico vimos caídas de hasta -50% en BTC, lo cual es dramático y poco auspicioso respecto a su comportamiento en caso de empeorarse el escenario financiero global, por ejemplo ante la quiebra sonada de algún gran banco, corporación o Estado.

A su vez, en un escenario de confinamiento y congelamiento de servicios básicos, tal como los servicios de cobros y pagos se podría sostener que parte del dinero disponible vaya a buscar la expectativa de que las criptomonedas puedan ser una alternativa independiente para la transacción, almacenamiento de valor o incluso trading.

CORRELACIÓN ENTRE BTC, SP500 Y LA HOJA DE BALANCE DE LA FED

La correlación entre SP500 y BTC es positiva, sugiere que no es un activo de refugio sino un activo de riesgo, que se ha venido comportando tal cual el principal índice de la bolsa estadounidense, vale decir, al son de la expansión de la hoja de balance de la FED.

Podemos ver la correlación en este gráfico:

Lo mismo apunta este estudio: 

Por lo tanto tenemos una correlación intensa entre el SP500 y el BTC, veamos ahora la correlación entre el SP500 y la hoja de la balance de la FED:

 

Cuando se constriñe la liquidez global tal como ocurrió en 2007 y 2008 durante la crisis subprime, caen abruptamente las bolsas (en este caso el SP500). En aquel entonces como respuesta la FED más que duplicó su hoja de balance, es decir, compraron distintos tipos de deuda (activo) emitiendo un montonazo de papel moneda nuevo (pasivo), lo que permitió la formación de un suelo a partir del cual el índice subió durante más de 10 años. Por cierto hasta que empezó a tambalearse a finales de 2017 y 2018, cuando empezaron a tratar de disminuir precisamente el balance. En base a esto, podríamos ver que a la expansión de la hoja de balance actual le siga un aumento substancial del precio del índice, y por correlación con el bitcoin. La gran pregunta sería si ya ha formado el suelo, o si le quedan nuevos mínimos y nuevas emisiones de moneda por parte de la FED y los otros bancos centrales, en la medida de que si bien los programas anunciados son nominalmente mayores que en 2008, no lo son todavía en términos porcentuales. No hay como saber esto y dependerá de otros muchos factores, como la evolución de las noticias sanitarias en China (como espejo de como pueda evolucionar aquí, o de la perspectiva de una pronta aparición de vacunas y tratamientos).

Nosotros pensamos que la crisis sanitaria pasará y por lo menos habrá un rebote «comprable» de varias semanas o meses de duración, a la par con la expansión del balance-sheet. No creemos que dejen caer las bolsas a plomo, en la medida que al parecer ya los bancos centrales están comprando todo. Podrá haber una economía recesiva, podrá haber crecimiento negativo con intereses aún más negativos pero tratarán de evitar cracks hasta el final, tratarán de evitar siquiera hablar de crisis aunque se multipliquen empresas zombies, quiebras y despidos.

BREVE COMENTARIO DE ANÁLISIS TÉCNICO

 

Nos centramos en una mirada largo plazo con un gráfico de velas semanales, en ese marco temporal la tendencia es alcista, lo más probable por lo tanto pensamos que sería una mirada constructiva para la cotización del precio. Queremos ver una secuencia de máximos y mínimos crecientes sobretodo por la ruptura que tuvo de los importantes niveles entorno a 6.000 y los 10.000 en mayo y junio de 2019.  La caída brutal de estos días pasados sería un apoyo en la directriz alcista de largo plazo a modo de barrido de stops, pero sin comprometer y más bien consolidando la zona de 6.000 como un soporte de largo plazo donde poder entrar comprando miedo. La otra postura es ver un nuevo máximo fallido en febrero de 2020 entorno a los 10.500 al que habría seguido esta ruptura de los 7.000 las semanas pasadas con motivo del pánico financiero por la pandemia. Si es una ruptura que abre la puerta a una mirada bajista o si es una consolidación alcista de largo, no puede saberse por ahora, nosotros nos decantamos por compras a largo plazo hasta los 12-14.000, con stop-loss por abajo de 4.000.

Si quieres tomar acción y no sabes como, escríbenos.

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