Perspectiva para el USDólar_2020 (Quarter 2)

Los principales drivers para el dólar estadounidense (vía DXY) son:

  • la aversión al riesgo (safe-haven)
  • la i-liquidez del sistema y del crédito
  • muy especialmente la expectativa en el diferencial de tipos de cambio contra los principales bancos centrales y en estos tiempos
  • los diferentes programas de salvataje monetario anunciados con motivo de la pandemia y el congelamiento de la actividad económica global.
  • Evolución de las principales economías en relación al DXY son EEUU, UE, Japón + Canadá y UK
  • Demanda de dólares por volumen mundial de deuda denominada en USD.

La pandemia y el congelamiento de la actividad económica son un gran foco de temor e incertidumbre para los inversionistas, todos los agentes preferirían retener efectivo (cash) antes que invertirlo. Además, la imposibilidad de liquidar posiciones por falta de compradores podría aumentar el pánico y las ventas. Acá apuntan los programas de recompras de activos anunciados por la FED y la UE.

Por otro lado los tipos de interés ya se han igualado en el límite zero o muy cerca, por lo que ahora se verá realmente la fortaleza de las principales monedas por ese lado también.

Que la FED haya abierto líneas especiales de liquidez en dólares para otros bancos centrales como el BCE con destino a la banca comercial fuera de EEUU nos hace creer que la demanda ahí afuera por dólares estadounidenses permanece fuerte.

También nos hace sentido que el propio volumen de deuda mundial denominada en USD exige sólo para el servicio de sus intereses un volumen gigantesco de dólares. Así mismo el flujo de USD repatriándose hacia los EEUU procedente de las economías emergentes.

A nivel técnico podríamos ver el DXY sobre una directriz alcista desde 2012 e incluso desde el estallido de la propia crisis subprime en 2007-2008. Desde 2015 ha permanecido en una lateralización más o menos cerrada (rando de 92 a 100 aprox., con un par de puntas aisladas). En las últimas semanas hemos visto una volatilidad extrema entre la pandemia, los descalabros bursátiles y los anuncios de medidas monetarias. Se apoyó en un movimiento de pánico sobre una zona de soporte en los 96 y salió disparado con cierre sobre los 100, rompiendo nivel importante que no había superado en 3 años. Aunque ha rechazado fuertemente la zona de los 102 con una vela bajista envolvente, en ningún momento pierde niveles a la baja y si rompe al alza. Pensamos que ese rechazo bajista puede ser volatilidad pura provocada por medidas monetarias nunca antes vistas, incluida la expansión del balance de la FED a 6 trillones de USD, cifra record, pero que de fondo no van a frenar el ascenso del USD.

Conclusión:

Aunque no nos gusta el USD, ni nos parece sostenible el déficit público ni el crecimiento de la deuda privada ni corporativa denominada en USD dentro ni fuera de EEUU, ni nos parece justo el privilegio del USD como principal moneda de referencia mundial, lo cierto es que pensamos que, de entre todas las monedas fiat, es la que más se puede apreciar si se profundiza un clima recesivo global con economías raquíticas, crecimientos negativos y tipos de interés aún más negativos.

Los principales drivers para el dólar estadounidense (vía DXY) son:

  • la aversión al riesgo (safe-haven)
  • la i-liquidez del sistema y del crédito
  • muy especialmente la expectativa en el diferencial de tipos de cambio contra los principales bancos centrales y en estos tiempos
  • los diferentes programas de salvataje monetario anunciados con motivo de la pandemia y el congelamiento de la actividad económica global.
  • Evolución de las principales economías en relación al DXY son EEUU, UE, Japón + Canadá y UK
  • Demanda de dólares por volumen mundial de deuda denominada en USD.

La pandemia y el congelamiento de la actividad económica son un gran foco de temor e incertidumbre para los inversionistas, todos los agentes preferirían retener efectivo (cash) antes que invertirlo. Además, la imposibilidad de liquidar posiciones por falta de compradores podría aumentar el pánico y las ventas. Acá apuntan los programas de recompras de activos anunciados por la FED y la UE.

Por otro lado los tipos de interés ya se han igualado en el límite zero o muy cerca, por lo que ahora se verá realmente la fortaleza de las principales monedas por ese lado también.

Que la FED haya abierto líneas especiales de liquidez en dólares para otros bancos centrales como el BCE con destino a la banca comercial fuera de EEUU nos hace creer que la demanda ahí afuera por dólares estadounidenses permanece fuerte.

También nos hace sentido que el propio volumen de deuda mundial denominada en USD exige sólo para el servicio de sus intereses un volumen gigantesco de dólares. Así mismo el flujo de USD repatriándose hacia los EEUU procedente de las economías emergentes.

A nivel técnico podríamos ver el DXY sobre una directriz alcista desde 2012 e incluso desde el estallido de la propia crisis subprime en 2007-2008. Desde 2015 ha permanecido en una lateralización más o menos cerrada (rando de 92 a 100 aprox., con un par de puntas aisladas). En las últimas semanas hemos visto una volatilidad extrema entre la pandemia, los descalabros bursátiles y los anuncios de medidas monetarias. Se apoyó en un movimiento de pánico sobre una zona de soporte en los 96 y salió disparado con cierre sobre los 100, rompiendo nivel importante que no había superado en 3 años. Aunque ha rechazado fuertemente la zona de los 102 con una vela bajista envolvente, en ningún momento pierde niveles a la baja y si rompe al alza. Pensamos que ese rechazo bajista puede ser volatilidad pura provocada por medidas monetarias nunca antes vistas, incluida la expansión del balance de la FED a 6 trillones de USD, cifra record, pero que de fondo no van a frenar el ascenso del USD.

Conclusión:

Aunque no nos gusta el USD, ni nos parece sostenible el déficit público ni el crecimiento de la deuda privada ni corporativa denominada en USD dentro ni fuera de EEUU, ni nos parece justo el privilegio del USD como principal moneda de referencia mundial, lo cierto es que pensamos que, de entre todas las monedas fiat, es la que más se puede apreciar si se profundiza un clima recesivo global con economías raquíticas, crecimientos negativos y tipos de interés aún más negativos.

Si quieres tomar acción respecto a esto y no sabes cómo escríbenos.

 

 

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